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Trump en Davos 2026: economía, defensa y vivienda

El discurso de Trump en Davos 2026: Groenlandia, la OTAN, expansión militar y vivienda | MB Daily News
21 de enero de 2026 | MB Daily News | Los Ángeles CA

El discurso de Trump en Davos 2026 pone el foco en Groenlandia, la OTAN, la expansión militar y la vivienda

En el Foro Económico Mundial en Davos, Donald Trump ofreció un discurso largo y narrativo. A lo largo de su intervención, combinó exigencias de seguridad nacional con promesas económicas. En particular, destacó Groenlandia, la OTAN, la producción militar y la política de vivienda.

Lugar: Davos, Suiza Evento: Reunión Anual Davos 2026 Temas: Groenlandia, OTAN, Economía, Vivienda, Seguridad Nacional

DAVOS, Suiza — Durante la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en 2026 en Davos, el expresidente Donald Trump utilizó el escenario global para argumentar que la fortaleza de Estados Unidos es la base de la estabilidad occidental. Por momentos, elogió a los aliados y habló de lazos “civilizatorios” compartidos. Sin embargo, también reprendió a Europa por lo que calificó como un deterioro autoinfligido. Mientras tanto, regresó una y otra vez a un tema central. En su visión, el poder económico y el poder militar avanzan y retroceden juntos.

De forma notable, los comentarios de Trump alternaron entre afirmaciones políticas amplias y anécdotas vívidas. Por ejemplo, se quejó de los aerogeneradores, calificándolos de feos y dañinos. Dijo que “matan aves” y “arruinan los paisajes”. Luego, sin pausa, volvió a la seguridad nacional. Ese mismo patrón se repitió al hablar de Groenlandia, la OTAN, Ucrania y la economía estadounidense.

Groenlandia: “sin fuerza”, pero renovado impulso a las negociaciones con Dinamarca

Trump dijo que Estados Unidos busca negociaciones inmediatas con Dinamarca para discutir la adquisición de Groenlandia. La describió repetidamente como “una gran y hermosa pieza de hielo”, y afirmó que la isla se encuentra en una ruta estratégica entre Estados Unidos, Rusia y China. Además, sostuvo que ningún país o grupo de países puede proteger Groenlandia como lo hace EE.UU.

Trump respaldó su argumento con referencias históricas. Citó la Segunda Guerra Mundial y la rápida derrota de Dinamarca, seguida por la intervención estadounidense. Según Trump, EE.UU. estableció bases, asumió grandes costos y evitó que enemigos ganaran una posición estratégica. Más tarde, dijo, Estados Unidos devolvió Groenlandia a Dinamarca. En su relato, esa decisión hoy parece un error, ya que las amenazas modernas han cambiado. Por ello, afirmó que el tema ya no es simbólico ni económico, sino un asunto central de seguridad nacional.

Aun así, Trump ofreció una garantía clara. Aseguró que no utilizaría la fuerza militar para obtener Groenlandia. Reconoció que algunos esperaban un enfoque agresivo, pero insistió en que no lo desea. En su lugar, dijo que busca un acuerdo negociado y que Estados Unidos no necesita recurrir a la fuerza.

La OTAN y el reparto de cargas entre aliados

Tras Groenlandia, Trump amplió el enfoque hacia la OTAN y la relación general entre Estados Unidos y Europa. Por un lado, afirmó que EE.UU. “se preocupa profundamente” por Europa y que desea aliados fuertes. Argumentó que la energía, el comercio, la inmigración y el crecimiento deben ser prioridades centrales para Occidente. Sin embargo, también criticó a los líderes europeos y dijo que muchos países se han debilitado a sí mismos.

Al mismo tiempo, Trump retomó una queja recurrente. Sostuvo que Estados Unidos aporta demasiado a la OTAN y recibe poco a cambio. Cuestionó si los aliados responderían si EE.UU. fuera atacado. Además, describió la alianza como desequilibrada durante décadas. También afirmó que presionó a los miembros para superar el objetivo tradicional del 2% en gasto militar. Más allá de las cifras, su mensaje fue consistente: Estados Unidos ha cargado con el peso, mientras Europa se ha acostumbrado a ello.

Expansión militar: producción más rápida y mayor capacidad

Trump pasó luego a una firme defensa del fortalecimiento militar. Argumentó que la disuasión requiere armas avanzadas y producción acelerada. Por esa razón, dijo que los contratistas de defensa deben producir más rápido. Criticó los largos plazos de entrega y describió un impulso para acelerar la fabricación. Además, señaló que las empresas deben construir nuevas plantas y ampliar su capacidad productiva.

Trump mencionó grandes programas armamentísticos como prueba de la superioridad estadounidense. Habló de plataformas aéreas avanzadas y dijo que EE.UU. está desarrollando cazas cada vez más capaces. También se refirió a sistemas de misiles y defensa, destacando la escala y la velocidad. Asimismo, afirmó que las empresas deben redirigir recursos desde recompras de acciones hacia manufactura. Según él, esto permitiría producir misiles Tomahawk, Patriots y otros sistemas con mayor rapidez.

Trump también sostuvo que el poder militar estadounidense puede neutralizar sistemas enemigos. Relató que equipos de adversarios fallaron y no pudieron disparar en un enfrentamiento reciente. En su versión, esos sistemas quedaron desorganizados. Utilizó esa historia para afirmar que los rivales “volverán a la mesa de diseño”. Al mismo tiempo, lanzó una advertencia: dijo que EE.UU. podría ser “imparable” si decidiera usar una fuerza excesiva. Sin embargo, volvió a insistir en que prefiere evitar ese camino.

Finalmente, Trump conectó la expansión militar con Groenlandia. Afirmó que la propiedad importa, porque “no se puede defender algo bajo un contrato de arrendamiento”. También dijo que el Ártico podría convertirse en una ruta central en futuros conflictos. Por ello, aseguró que Groenlandia no es un tema secundario, sino una plataforma estratégica para la seguridad de EE.UU. y sus aliados.

Economía e inversión: inflación y expansión industrial

Desde la defensa, Trump giró hacia la economía. Afirmó que la inflación ha sido derrotada y que los costos clave están bajando. Mencionó específicamente alimentos, energía, tarifas aéreas, alquileres y pagos de autos. Además, dijo que EE.UU. heredó “un desastre” y lo corrigió con rapidez. También argumentó que el crecimiento económico no debe verse automáticamente como una amenaza inflacionaria. En su visión, un crecimiento sólido puede combatir la inflación.

Trump destacó lo que describió como niveles extraordinarios de inversión. Aseguró que enormes sumas se están destinando a fábricas y a la creación de nuevas empresas. También afirmó que compañías están trasladando operaciones a EE.UU. para evitar futuros aranceles. Según Trump, plantas automotrices e instalaciones industriales se están construyendo a un ritmo récord. Además, dijo que estos proyectos son más grandes y modernos que en décadas pasadas. Como resultado, afirmó que EE.UU. vive un auge manufacturero que respalda la fortaleza económica a largo plazo.

También vinculó la economía con la seguridad nacional. Argumentó que una economía fuerte es esencial para sostener la preparación militar. Al mismo tiempo, criticó decisiones de la Reserva Federal. Dijo que las tasas deberían ser más bajas y sugirió que EE.UU. debería pagar algunas de las tasas más bajas del mundo. Aunque cuestionó el liderazgo actual, también insinuó cambios futuros en la Fed.

Tasas hipotecarias, oferta de vivienda y acceso al crédito

Trump dedicó un tiempo considerable a la vivienda y las hipotecas, y su tono se volvió más explicativo. Llamó a la propiedad de vivienda un símbolo de salud nacional y del “sueño americano”. Al mismo tiempo, reconoció la tensión central de la política habitacional. Por un lado, dijo que los estadounidenses necesitan accesibilidad y acceso al crédito. Por otro, advirtió que no se puede destruir el patrimonio de quienes ya son propietarios.

Trump destacó que la tasa hipotecaria promedio a 30 años se ha acercado al 6%. Luego explicó por qué dice que es “muy protector” con quienes ya poseen vivienda. Argumentó que si el mercado se presiona demasiado, los precios podrían caer rápidamente. En consecuencia, advirtió que las familias que acumularon riqueza gracias al aumento del valor de sus casas podrían verse perjudicadas. Además, señaló que cambios bruscos podrían provocar impagos y estrés financiero.

Aun así, Trump afirmó que quiere que el crédito sea más accesible. Describió un plan para que instituciones respaldadas por el gobierno compren bonos hipotecarios. Según él, eso inyectaría liquidez a los bancos y fomentaría más préstamos. Además, sostuvo que tasas más bajas ayudarían a que compradores regresen al mercado. Al mismo tiempo, insistió en que los cambios deben ser graduales. Por ello, presentó su enfoque como un equilibrio entre accesibilidad y estabilidad.

Trump también criticó a los inversionistas institucionales por comprar grandes volúmenes de viviendas unifamiliares. Dijo que las casas están “hechas para personas, no para corporaciones”. Asimismo, afirmó que estas compras han elevado los precios y desplazado a las familias. Señaló que firmó una orden ejecutiva para limitar estas adquisiciones y pidió al Congreso que la convierta en ley permanente.

Para más contexto sobre tendencias de accesibilidad, consulte: Asequibilidad de vivienda en el Medio Oeste

Tarjetas de crédito, medicamentos, criptomonedas e IA

Trump amplió luego la agenda doméstica hacia las finanzas familiares. Criticó las altas tasas de interés de las tarjetas de crédito y dijo que los consumidores están siendo presionados. Por ello, promovió un plan para limitar las tasas al 10% durante un año. Afirmó que esto daría alivio a las familias y espacio para ahorrar. Además, dijo que reduciría el riesgo de espirales de deuda que amenazan la estabilidad habitacional.

Trump también afirmó que los precios de los medicamentos podrían bajar de forma significativa bajo una política de “nación más favorecida”. Describió el uso de aranceles como palanca de presión internacional. Al mismo tiempo, dijo que EE.UU. debe seguir siendo la “capital mundial de las criptomonedas”. Señaló que el Congreso trabaja en legislación para ese mercado. Finalmente, afirmó que Estados Unidos es el mayor actor en inteligencia artificial y debe mantenerse por delante de China.

Política y las elecciones de 2020: promesa de procesos judiciales

Trump cerró partes clave de su discurso regresando a la política y al conflicto. Reiteró su afirmación de que las elecciones de 2020 fueron manipuladas. Como resultado, dijo que habrá procesos judiciales contra los responsables. También criticó a los medios, calificándolos de sesgados e injustos.

Finalmente, conectó su argumento político con la política pública. Culpó a la administración anterior por la inflación, la inestabilidad fronteriza y los conflictos internacionales. Mientras tanto, presentó su agenda como un reinicio basado en fronteras seguras, fortaleza militar y crecimiento económico. En ese sentido, su mensaje en Davos no se centró en un solo tema. Más bien, enmarcó Groenlandia, la OTAN, la expansión militar y la vivienda como partes de una sola estrategia.

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