Trump quería ser la estrella del Mundial 2026, pero la política amenaza con arruinar la fiesta
MB DAILY NEWS | Raleigh, NC.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere convertir la Copa Mundial de la FIFA 2026 en una vitrina global. Sin embargo, crecen las dudas sobre su impacto en el evento.
“Estamos trabajando para que vengan las personas correctas”, declaró Trump sobre las visas. Esta frase ha generado críticas. Muchos la consideran excluyente.
Además, el torneo será organizado por Estados Unidos, Canadá y México. Por lo tanto, se espera la llegada de millones de aficionados. Para Trump, esto también representa una oportunidad política.
De la ausencia al protagonismo inesperado
En 2018, cuando se confirmó la sede, Trump pensó que no estaría en el poder. “No estaré aquí”, dijo en ese momento.
Sin embargo, su regreso político cambió todo. Ahora busca ser una figura central del Mundial. De hecho, es el segundo presidente en lograr mandatos no consecutivos.
Además, su relación con Gianni Infantino ha sido visible. Ambos han compartido eventos y reuniones oficiales. Incluso, Trump ha vinculado su imagen con el fútbol global.
Por ejemplo, celebró con el Chelsea tras un torneo en EE.UU. En consecuencia, su protagonismo generó reacciones mixtas.
Política migratoria: el principal riesgo
El mayor problema podría ser la política migratoria. Expertos advierten sobre posibles restricciones de visado.
Un analista del Council on Foreign Relations señaló: “Cualquier señal de discriminación dañará el torneo”. Por lo tanto, el impacto podría ser global.
Además, la FIFA exige acceso inclusivo. Sin embargo, algunas medidas podrían contradecir este principio. Esto genera tensión en la organización del evento.
Un contexto político complicado
El Mundial llega en un momento difícil para Trump. Su popularidad ha disminuido en Estados Unidos. Además, enfrenta críticas en el extranjero.
Por otro lado, sus decisiones recientes han generado controversia. En consecuencia, el torneo podría amplificar estas tensiones.
La politóloga Susan Glasser explicó: “Los eventos globales necesitan estabilidad y consenso”. Sin embargo, estos factores hoy están en duda.
El fútbol como herramienta política
Históricamente, los líderes han usado el deporte como vitrina. Por ejemplo, los Juegos Olímpicos han sido clave en diplomacia.
En este caso, Trump intenta hacer lo mismo. Sin embargo, su estilo genera división. En lugar de unir, podría polarizar.
“El riesgo es simbólico”, explicó el analista Mark Ogden. “El Mundial debe ser una celebración, no un conflicto”.
Opinión del editor – Javier Zelaya
El Mundial 2026 es una oportunidad histórica. Sin embargo, politizarlo sería un error.
Trump entiende el poder del espectáculo. No obstante, parece ignorar el contexto global. El fútbol no es un mitin político.
Además, imponer restricciones dañaría la experiencia. También afectaría la imagen internacional del país.
El verdadero liderazgo es distinto. Requiere apertura, respeto y organización. Por lo tanto, el enfoque actual genera preocupación.
La pregunta clave es clara. ¿Permitirá Trump que el Mundial sea más grande que su figura?
Conclusión
El Mundial 2026 está cada vez más cerca. Sin embargo, el equilibrio entre política y deporte será fundamental.
Trump tiene una gran oportunidad. No obstante, también enfrenta un riesgo importante. Sus decisiones definirán el resultado.
Finalmente, el mundo observará todo. No solo los partidos, sino también el contexto político.

